Banxico deja la tasa en 6.50% por segunda vez seguida: qué significa
El 6 de agosto, la Junta de Gobierno decidió por unanimidad no tocar la tasa de referencia. No es indecisión: es la confirmación de que el ciclo de recortes se detuvo, al menos por ahora.
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El 6 de agosto, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió, por unanimidad, mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 6.50%. Es la segunda reunión consecutiva sin cambios: la anterior, el 25 de junio, ya había frenado el ciclo de recortes que Banxico traía sosteniendo.
El fin de un ciclo, no una pausa cualquiera
Para entender por qué esta decisión importa, hay que ver los últimos tres movimientos de Banxico en conjunto, no por separado:
- 7 de mayo de 2026 — Banxico recorta 25 puntos base y lleva la tasa a 6.50%, cerrando el ciclo de bajadas que traía. La votación no fue unánime: Jonathan Heath y Galia Borja votaron en contra del recorte.
- 25 de junio de 2026 — primera pausa, ahora sí unánime. Banxico “arranca su fase de congelamiento”, como lo describió El Financiero en ese momento.
- 6 de agosto de 2026 — segunda pausa consecutiva, también unánime.
Un recorte con voto dividido seguido de dos pausas unánimes no es indecisión. Es una señal deliberada: por ahora, Banxico terminó de bajar la tasa.
Por qué no se mueve, si la inflación ya bajó
El propio comunicado de Banxico ofrece la respuesta. Entre la primera quincena de junio y la primera de julio, la inflación general bajó de 3.55% a 3.10% — ya dentro del rango objetivo de Banxico, de 3% más/menos un punto porcentual. Pero la inflación subyacente (la que excluye precios volátiles como energéticos y productos agropecuarios, y que Banxico vigila más de cerca porque refleja mejor la tendencia de fondo) solo bajó de 4.12% a 3.95%: todavía por arriba de la meta puntual.
Esa diferencia es la que mantiene a Banxico cauteloso. El economista Andrés Abadía lo resumió para El Financiero: Banxico está esperando más evidencia de que la inflación realmente está convergiendo hacia su objetivo, y solo entonces podría reanudar los recortes.
El comunicado añade otro matiz: el balance de riesgos para la inflación “mantiene un sesgo al alza”, por factores como los cambios de política económica de Estados Unidos, la posible prolongación de conflictos geopolíticos y una eventual depreciación del peso.
En una encuesta de Citi citada por El Financiero, 22 de los 35 analistas consultados creen que Banxico no hará cambios en el corto plazo. La siguiente decisión está programada para el 24 de septiembre.
Qué significa para tus finanzas
La TIIE —la tasa que de verdad aparece en los contratos de crédito— sigue de cerca la tasa objetivo que acaba de fijar Banxico. Mientras esa tasa se quede en 6.50%, el costo de los créditos a tasa variable tampoco debería moverse mucho antes del 24 de septiembre.
Eso no es buena ni mala noticia por sí sola: es la señal de que el descenso del costo del crédito que trajeron los recortes recientes se detuvo, al menos por ahora. La próxima señal real de que podría reanudarse va a venir de un dato de inflación subyacente, no de un anuncio aislado — y ese es exactamente el número que vale la pena seguir antes de la decisión de septiembre.